TRAGEDIA EN LA SALA 11
- Impregnate de Historia

- 21 may 2021
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Gritos de auxilio, llantos, pánico, adrenalina y miedo de no volver a ver a sus familiares, eran pensamientos constantes que se desataron cuando comenzó el incendio en la sala 11 del cine UVK de Larcomar a las 10:00 de la mañana.
“Animales fantásticos y dónde encontrarlos” fue el film que se transmitirá. Nadie imaginaría que ellos terminarían siendo protagonistas de su propia película. Cuatro muertos y dos heridos, un trabajador y un bombero, fue el resultado de aquel incendio que se registró en el centro comercial Larcomar, en Miraflores.
El monstruo gigantesco con llamas color naranja, frente a las aguas saladas, y el cielo gris de Lima, empezaba a consumir todo aquello que estuviera cerca, agrandando cada vez más y más su tamaño, hasta que en solo 30 minutos era algo que ni veinticinco unidades del Cuerpo General de Bomberos pudieron apagar.
SIETE SEGUNDOS
El día de la desgracia ocurrió un 16 de noviembre del 2016. Lauro Minaya, quien en ese entonces era periodista y reportero de Radio Programas del Perú (RPP), salió de su hogar con la seguridad de que regresaría a casa para jugar con su menor hija y escuchar la voz de su madre.
Era imposible predecir lo que sucedería aquella mañana tan esperada por cineastas, críticos, periodistas y artistas del entorno. Eran las 9:30 am cuando Minaya llegó a las instalaciones de aquel cine con salones de enormes pantallas y sillones acolchonados. Tomaría un pequeño break, un jugo de naranja y un sándwich, antes de ser crítico de aquella fantástica película.
“Fueron siete segundos los que me salvaron de ser la quinta víctima”, manifestó Minaya. Su instinto como periodista ganó frente a la posibilidad de poder salir ileso de aquel momento. Agarró su cámara y corrió a las crecientes llamas de fuego para capturar de primera instancia aquel desastroso evento, no consiguió nada, más que imágenes oscuras producto del humo que invadió todo el lugar.
Después de dos horas de miedo y de ser atendido por los paramédicos. Lauro decidido ser quien cubriera la nota de prensa del trágico incendio. Aun con miedo. Pero con una pasión enorme por el periodismo.
Minaya, ya superó el trauma que aquel fatídico suceso le dejó. No necesitó de médicos, psicólogos o psiquiatras, solo el apoyo de su hija de tan solo un año, su amada esposa y su madre. Quien un año después lo estaría recibiendo con los brazos abiertos en Estados Unidos.
Minaya decidió tomar un vuelo a Norteamérica, realizar tareas que lo ayuden con el pago de sus estudios. Para hoy concretar sus sueños. Tener un equipo de video y edición, cámara, computador, micrófono, entre otros artículos que lo llevan a desenvolverse en la actualidad como “journalist” en Estados Unidos.
INSTINTO DE SUPERVIVENCIA
Trujillo, la ciudad de la eterna primavera, la cual vio nacer, crecer y marcharse a aquella niña de 16 años que llegó a la capital para visitar a su familia. María José Murillo, viajó a la ciudad de Lima, a pasar momentos inolvidables con su hermana.
Al promediar las 10 de la mañana, Murillo y su hermana llegaron al centro comercial Larcomar. El de vista espléndida al mar, con aves volando en el cielo despejado y gris que caracteriza a Lima. Con ganas de explorar las pequeñas y variadas tiendas. Cuando María José observó cómo se desataba el humo a través de los pasillos de aquella construcción de dos pisos.
“Lo único que hice fue correr”, señaló María. Pero el segundero del reloj le gano, ya que el fuego llegó a su nariz y a sus ojos. No podía respirar bien, el monóxido de carbono hizo que los pequeños orificios por donde inhalaba aire fresco fueran dañados. La vista le fallaba y con eso le acompañaba el miedo de no volver a sentirse bien nunca más.
Murillo, hoy vive más tranquila, pudo curar el susto que le ocasiono aquel catastrófico evento, en el que casi pierde el olfato y la sensación de volver a ver crecer las olas de mar, que pintaban el color blanco de la arena en una mezcla de naranja claro, albo y amarillo, colores que transmitían alegría y vitalidad.
Al cabo de un mes del incidente, la administración del centro comercial decidió la reapertura del local, con un mensaje “esta Navidad comparte amor”. Pero cómo era posible pedirle algo así a la familia de las cuatro víctimas mortales de aquel suceso que acababa de cumplir un mes. Un local que es una bomba de tiempo, una que puede volver a estallar.
Autor: Diana Rafael y Geraldine Escobar

FOTO: RPP Noticias





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