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MEDIOCRE EDUCACIÓN

Terminar la secundaria con altas calificaciones, con una maleta repleta de sueños, con ganas de estudiar una carrera para ayudar a los demás y chocar con la cruel realidad que es vivir en un país donde la educación no es una prioridad, es trágico. ¿Por qué el Perú no invierte en los jóvenes del mañana?


Cada año 230 000 mil jóvenes culminan sus estudios secundarios en el Perú, pero no todos corren con la bendición de continuar con la educación superior. La actual pandemia que llega a matar a más de 400 peruanos al día deja evidenciado que nuestro sistema de educación es escaso y mediocre. El futuro de miles es incierto, y sus ideales pasan a segundo plano porque la triste realidad es que si no estudias tienes que obligatoriamente trabajar para poder sobrevivir.


Los Presidentes y autoridades cada vez que tiene la oportunidad de dirigirse a la Nación mencionan frases como: “Los niños y adolescentes son el futuro de mañana” “Los jóvenes nos representan”. La nueva generación se cansó de escuchar lo mismo y verlos no hacer nada por ellos, los Institutos son la esperanza para gente que se paga los estudios, pero por el Covid 19 mantener un empleo es un lujo. Beca 18 y los programas que lanza el Programa Nacionales de Becas y Crédito Educativo (PRONABEC) son una ilusión que muere lentamente.


UN SUEÑO


Andrea Silvana Zevallos, estudio 5 años en el colegio 6044 Jorge Chávez de Surco, institución donde dejo el alma, en cada curso, tarea, trabajo grupal y exposición. Al culminar la secundaria con altas calificaciones en el 2018 imagino continuar con la carrera que le apasiona con todo el corazón, Fisioterapia. Su sueño es cuidar a niños con discapacidades para que tengan una vida mejor y verlo progresar cada día.


Iniciando el año 2019, Zevallos veía como sus amigas Kathy, Sabina, Kelly y Alejandra, buscaban universidades que ofrezcan una buena malla curricular con una pensión mínima. Lo que importaba era surgir para velar por el porvenir de sus familias, ninguna se quería quedar en la sombra, ellas tenían claro lo que querían lograr.


Jenny Huamani, su madre, tenía que vender pollos broasters para costearle los estudios, desde que se dictó el toque de queda no pudo seguir trabajando y Andrea no termino la carrera. Todos los años en el Perú se pierden jóvenes promesas que al no poder estudiar divagan en el mundo laboral informal donde se les explota. Cuantos Arquitectos, Ingenieros, Doctores, Abogados tendría el Perú si se aprovechara la vocación que ellos tienen.


NO ES GRATIS


El Ministerio de Educación comunica por redes sociales las becas disponibles, pero lo que no dicen es que los requisitos son para la mayoría inalcanzables. Acceder a una de ellas significa realizar papeleos por doquier y lo peor es que no es un ingreso seguro. Por más necesidad que tengas si no eres declarado como pobre extremo no te dan la oportunidad. ¿Acaso la educación no debe ser igualitaria? ¿No todos tienen derecho a superarse? Un requisito absurdo que se ve como una barrera trunca para los jóvenes talentos a quienes no se les dan la oportunidad de postular.


Ana Triviño maestra de Educación Cívica antes que existiera el Covid19 luchaba para que los alumnos que ocupaban los primeros puestos tengan la opción de postular y competir por una beca. Sin embargo hoy ve como sus estudiantes están limitados debido a la falta de recursos tecnológicos. El Ministerio prometió tablets y laptos pero ya se van a cumplir 2 años de educación virtual y todo quedó en nada. Ahora los candidatos prometen universidades gratuitas pero lo que se debe priorizar es la educación primaria en provincias la cual es escaza y no es accesible para niño de 6 años.


La educación en el Perú no es gratis como se dice cuesta y su precio es caro para familias de bajos recursos. Aun siendo presencial existen niños que caminan kilómetros, cruzan ríos para llegar a sus colegios. En un país llenos de corruptos se prioriza lo inútil y la educación es menospreciada y nefasta. Año tras año perdemos hombres y mujeres que pueden hacer de este país el mejor en Sudamérica. Talento sobra, oportunidades se piden a gritos.


Autora: Mary Villarreal


Fotografía: Diario Gestión

 
 
 

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