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UNA NUEVA VIDA

Hay dificultades que uno no puede evitar al estar enfermo, la necesidad de ayuda médica para poder continuar con vida y el tratamiento a seguir que solo se hacen en la capital ¿Te imaginas llegar de provincia y que tus padres no tengan dinero para pagar dichos tratamientos?


Familias esperanzadas viajan hacia Lima con la ilusión de acceder a tratamientos que puedan curar las enfermedades de sus hijos ya que en sus regiones carecen de tratamientos adecuados, además en 1980 al 2000 económicamente nuestro país sufrió el flagelo del terrorismo, las consecuencias económicas fueron devastadoras muchas familias tuvieron que abandonar sus pueblos en busca de un mejor futuro, para conseguir mejoras laborales, velar por su supervivencia.


Toda esta realidad se sumó al problema de salud que ya venían pasando algunas familias que tenían a sus hijos con alguna discapacidad. La clínica San Juan de Dios que antiguamente se llamó ‘Hogar Clínica San Juan de Dios´´ Era un hogar que acogía a estos pacientes como un internado donde podían tener alojamiento y tratamiento de su discapacidad con el espíritu de familia como lo enseña su fundador San Juan de Dios.

CASOS EXCEPCIONALES


En la clínica San juan de Dios ocurren casos sorprendentes. Una noche en la que se efectuaba la limpieza nocturna se encontró a la puerta una caja de cartón que tenía en su interior un bebé de dos meses con parálisis cerebral además de una nota que decía: “Se los dejo a ustedes porque sé que le podrán dar el futuro que a mi lado nunca alcanzaría”. El hermano Miguel Ángel Rodríguez de la orden de San Juan de Dios fue el que encontró a este bebé y decide adoptarlo como un paciente del hogar , decide ponerle su mismo nombre, a la vez gestionar para que la clínica se haga cargo. Al presentarse este caso, los hermanos de la orden deciden buscar a niños en provincia con situación similar para hacerse cargo de ellos.


Otro caso es el de Dilver Delgado, un niño de 8 años, de padres de bajos recursos, que fue traído de Jaén por la orden de la hermandad de San Juan de Dios, presentaba escoliosis severa y requería atención médica con urgencia. Era un niño con dificultad para hablar; sin embargo, se expresaba con gestos y movimientos, con un gran carisma, fue el niño símbolo de la Teletón en el año 2008, mientras estaba en custodia de la Clínica San Juan de Dios. Al ser visto en los medios, despertó la curiosidad en una familia limeña que no radicaban en Perú, decidió visitarlo y llevarle obsequios los fines de semana.


La familia decidió indagar por los padres biológicos del menor y la posibilidad de adopción, consultaron a la hermana Hildaura James, que estaba a cargo del niño en la clínica y refirió que se encontraban en Jaén. Viajan a en busca de los padres, le manifiestan su deseo de adoptar al menor y la mamá acepta, pero antes pide viajar a Lima para saber cómo se encontraba su hijo; al ver que estaba en buenas condiciones, le dice a la persona que pidió la adopción: “mi hijo siempre será mi hijo, pero al ver que se encuentra muy feliz con usted prefiero que tenga una vida mejor”. Actualmente se encuentra recuperado tras la operación y vive con su nueva familia en Chile.


TIEMPOS DIFÍCILES


Momentos de angustia, desesperación, tristeza de perder compañeros de trabajo y tener incertidumbre lo que puede pasar en el futuro con su economía entre algunos de ellos: técnicos de enfermería Ana Castrillón, Zenovia Rodríguez deciden tomar como primer recurso levantarse en huelga los trabajadores de la clínica a pesar de que esta no contaba con recursos económicos para enfrentar la crisis. En enero del año 2008, la clínica empieza a enfrentar denuncias por malos manejos y recorte de personal, con el riesgo de cerrar su atención, es entonces que se decide realizar la Teletón siendo el mismo presidente de la República el organizador del evento que el cual tuvo un gran éxito, efectuándose en el mismo palacio de gobierno y se recaudó más de 10 millones de soles, cifra récord alcanzado y de esta forma la clínica superó los problemas económicos de la institución. En la actualidad la clínica sigue prestando servicio a pacientes para mejorar su calidad de vida, después de haber superado los obstáculos, así lograr una recuperación e independencia en los pacientes que en la actualidad cumplen sus sueños y metas.


Autora: Diana Rafael



Fotografía: Andina.pe

 
 
 

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